Arte Social
El arte social es un proceso continuado y sostenido en el pensar, sentir y quehacer, mediante la fuerza meditativa de la atención a los diferentes contenidos del alma y de los doce sentidos:
Sentidos emparentados con la voluntad y el cuerpo físico
- tacto
- vida
- movimiento propio
- equilibrio
Sentidos emparentados con el sentir y el alma
- olfato
- vista
- gusto
- calor
Sentidos emparentados con el pensar y el espíritu
- oído
- tono ajeno
- pensamiento ajeno
- Yo ajeno
(son los llamados sentidos sociales)
El arte social es la transformación individual compartida que permite el despertar en la otra persona (en el otro). En dicho proceso, los obstáculos y resistencias, objeto de atenta escucha, se convierten en el estímulo de creación de la nueva forma social
El ser humano moderno, en tanto vive en su conciencia ordinaria, en su conciencia de vigilia, es un ser cerrado en sí mismo, un ser egoísta, y no sólo en un sentido anímico, sino desde el punto de vista de su propia organización corporal.
Así, los sentidos sólo nos proporcionan información acerca de nosotros mismos, aún cuando en nuestra conciencia vivimos en la ilusión de percibir un mundo objetivo y terminado. Es precisamente este egoísmo inadvertido en el que se fundamenta la conciencia de vigilia, el que produce que “desde un punto de vista objetivo”, el ser humano sea, en su estado de conciencia ordinaria, un ser antisocial, aún cuando sus intenciones sean las mejores posibles o las más morales.
Como decimos más arriba, no se trata de un egoísmo del alma, referente a las intenciones, sino de un egoísmo anclado en la propia organización corporal. Sin embargo, al llevar la fuerza de atención, la fuerza amorosa del Yo, al pensar como experiencia pura , al sentir la sensación y a los sentidos, se puede observar un proceso de transformación de la propia percepción, que paulatinamente lleva al ser humano a desarrollar, poco a poco, y con perseverancia, un tipo de conciencia en que se perciben las fuerzas formadoras detrás del mundo visible a la conciencia de vigilia.
A su vez, la percepción de los conceptos a través de mi fuerza de atención me permite encontrar aquellos contenidos que pertenecen al mundo espiritual adecuados a mi propia situación vital.
