Metodología de trabajo

Metodología

Trabajo de formación en la Fundación Círculo de Arte Social.

Partimos de la base de que el buscador de la antroposofia es un buscador del alma consciente. Ésta es “pobre”, tiene que crearlo todo de nuevo y como tal solamente es posible como alma creadora, como alma activa.

La Antroposofía se dirige al alma activa y aquél que la busca tiene que confrontarse desde el principio con el estudio como experiencia a partir de la cual es posible un compromiso. El compromiso con la Antroposofía puede surgir únicamente de la vivencia como experiencia tal como desde el inicio de la misma Rudolf Steiner la desarrolla. Sus primeros libros nos muestran cómo el estudiante tiene que poner las bases del desarrollo antroposófico teniendo la misma experiencia que Rudolf Steiner.

Sin la obra de éste sobre Goethe, él no hubiera podido encontrar el desarrollo de la ciencia espiritual ni las bases para poder desarrollar todas las ciencias empíricas así como del Karma y Reencarnación como hecho científico.

Así el estudiante tiene que experimentar qué es el conocer antes de hablar de conocimientos.El trabajo con el Concepto Goetheano del Mundo lleva al que se inicia en la Antroposofía a experimentar:

  1. La experiencia pura de los sentidos. ¿Cómo son los sentidos sin el pensar?
  2. La experiencia pura del pensar. ¿Cómo es el pensar sin los sentidos?

Todo ello poniendo el acento en algo fundamental que recorre toda la obra de Steiner: el concepto de experiencia pura, “es la forma como la realidad aparece entre nosotros si con plena abstracción de nuestra personalidad nos confrontamos con ella”. La necesidad de abandonar la personalidad subjetiva para poder tener la experiencia tanto de los sentidos como del pensar. Una vez que el estudiante se da cuenta de que los sentidos tienen fuerza pero no luz (es decir, que carecen de experiencia conceptual) y el pensar tiene luz pero no fuerza (es decir, lo comprendo inmediatamente sin elaboración, la primera vez que se presentan a mi conciencia). Puedo pasar entonces a la experiencia contemplativa de la relación entre los conceptos, a través de cuya continua observación puedo llegar a tener el sentimiento, como dice en el capítulo 10, de la posesión de la verdad.

a) Puede experimentar como “el pensar es el intérprete de los gestos de la experiencia” y cómo el Conocer es la base moral sobre la que se edifica toda la Antroposofía. De esta manera, se puede abordar el estudio de la ciencia inorgánica y de la ciencia orgánica.

b) Partir de la observación y no de un juicio o representación que vengan del pasado. La observación me lleva al pensar mediante la descripción. El estudiante se da cuenta del valor moral que significa partir en todos los procesos de la descripción. Experimenta cómo la descripción activa el sistema rítmico y me ayuda a experimentar cómo lo espiritual actúa en lo material o cómo también lo espiritual actúa en lo anímico como proceso perceptivo y en lo espiritual mismo. Es sólo a partir de la descripción donde nace la palabra realidad.

c) Se aprende a saber la “escala del conocimiento” y cómo para llegar a la esencia de cualquier hecho paso por el camino que me lleva al movimiento, al gesto, a la cualidad y al Ser. Se crea la seguridad de que la esencia de toda cosa se manifiesta en primer lugar a través de todas las apariencias que, por ejemplo, los sentidos me puedan proporcionar. Por lo tanto, hay 12 puertas por las que toda esencia puede manifestarse: los 12 Sentidos.

d) La vivencia del movimiento se inicia con la descripción y continúa con el aprendizaje de la metamorfosis. Es decir, el movimiento que hay entre dos aparentes contradicciones implica un término medio que las une. Por ejemplo, la aparente contradicción flor y raíz. Fuerzas de la raíz caminan hacia la flor y fuerzas de la flor caminan hacia la raíz. El encuentro de ambas ocurre en cada hoja, en cada nudo; hay un “entre” sustancial que en el caso vegetal está muy claro: el tallo y las hojas. Pero en el resto de situaciones vitales justamente es el término medio que une los extremos a través del movimiento lo que hace convertir las contradicciones en polaridades. El estudiante aprende a encontrar el reino del “entre”, del cual son hijas sus propias representaciones que viven “entre” el concepto y la percepción. Aprende a buscar la ley de la polaridad al poner las cosas en movimiento en la vida personal y en la vida social.

e) Con la descripción de los sentidos, llevando la fuerza de atención sobre ellos, se experimenta como de forma inmediata se unen el concepto con la percepción y se asiste al momento del nacimiento de la representación, es decir, del nacimiento del alma, como glosa en su poesía Pessoa.

Es decir, experiencia del pensar, experiencia del representar, experiencia del percibir. Vivencias necesarias para trabajar el resto de la obra de Rudolf Steiner y principalmente sus cuatro libros fundamentales: Filosofía de la Libertad, Cómo se alcanza el conocimiento de los mundos superiores, Teosofía y Ciencia Oculta.

El estudiante aprende a describir esos libros antes de interpretarlos, a recrear lo que dice el autor con la ayuda de la descripción, a pensar los pensamientos que el autor expone. A continuación, los confronta consigo mismo: ¿qué pensamientos propios me surgen?, ¿qué sentimientos nacen?, ¿qué preguntas se suscitan?

f) De esta parte surge la cuestión práctica de convertir las preguntas en camino de voluntad, hecha individualmente o en grupo. Convertir la pregunta en camino de voluntad le permite a una persona no esperar una respuesta inmediata sino “ir haciendo camino al andar”, sabiendo que la respuesta está en el camino mismo y no al final.

g) Cuando uno estudia el libro Cómo se adquiere el conocimiento de los mundos Superiores, se ve cómo los ejercicios que Rudolf Steiner indica parten profundamente de sus estudios goetheanos. Se da cuenta de que el camino de la aparición del pensar que incluye los pasos de asombro, devoción, concordancia y entrega, son los que describe al principio de la obra. El estudiante aprende a crear con su alma activa un espacio devocional y de atenta escucha para que aparezca el mundo del pensar y por lo tanto su realidad espiritual. La aparición del Espíritu sólo es posible con una actitud activa del alma preparando su espacio interior con asombro y devoción. En ese espacio se manifiesta el mundo espiritual, porque es el espacio de la creación de la quietud interior que necesita toda revelación. El estudiante aprende que la revelación del Espíritu sólo es posible en un espacio desprovisto de personalidad. Y todos los ejercicios que se aprenden con la Naturaleza son los que Rudolf Steiner pone para desarrollar la probación y la Iluminación.

h) Con lo cual se colocan las bases para meditar. Cuando se trabaja la Filosofía de la Libertad o la Gnoseología, Rudolf Steiner da la oportunidad a la Humanidad para que toda persona encuentre por sí misma la fuente de la moralidad. Cuando simplemente tengo la experiencia del capítulo 10 de la Gnoseología, el estudiante se da cuenta de que la fuente de actividad y creación moral está en los conceptos e ideas que vividos meditativamente me proporcionan la voluntad de aquellas cualidades que se necesitan para la propia evolución. Se aprende a “crear citas”, con la periodicidad que cada uno estime oportuna, para entrevistarse con aquella cualidad que por autoconocimiento se necesita desarrollar, sabiendo que la impregnación moral de esa cualidad lo va haciendo lentamente el mundo espiritual a través del estado contemplativo y del vacío de conciencia.

i) Cuando se recuerda a continuación del elemento perceptivo la experiencia vivida, y sobre todo cuando se observa el recuerdo, la persona se da cuenta del enriquecimiento en su Yo de cualidades que han aparecido durante el proceso y que son visibles al observar el recuerdo. Entonces se experimenta aquello que pone Rudolf Steiner en el capítulo 18 de la Gnoseología como base de todo trabajo psicológico en la Antroposofía. Lo pone en palabras de Fichte, las cuales son consideradas por el propio autor como el supremo principio de la psicología: “La personalidad humana sólo tiene los atributos, propiedades, aptitudes, etc., que se otorga en virtud DE LA VISIÓN QUE ELLA MISMA TIENE DE SU PROPIO SER.”La mente posee una propiedad sólo en la medida en la que se la atribuye a sí misma; el método psicológico consiste en que la mente penetra en su propia actividad, en autocaptación.

j) Cuando se trata del trabajo sobre los seres espirituales o su evolución en relación con la Tierra, y acostumbrados a la metodología de trabajo se sabe que la descripción de cada ser tal como aparece en la ciencia oculta o en otros escritos corresponde a una descripción exacta del pensar, que la persona tiene que describir e interiorizar contemplativamente. Por lo tanto, se tiene una experiencia de las entidades que se manifiestan en el pensar exacto de Rudolf Steiner y que por experiencia personal se sabe que ya a este nivel es un primer encuentro con la realidad del Espíritu, empezando con el propio Yo como Ser Espiritual: Yo Soy.

k) A través del libro La Esencia de las Artes, se sabe cómo los sentidos en su actividad “dan nacimiento a todas las artes”. El estudiante tiene la experiencia de la actividad de los sentidos y la diferencia del resultado de los sentidos. Y como base pedagógica están las artes que tienen que ver con el “Oír”, o dionisiacas, o con el “Ver”, o apolíneas. En las primeras están la euritmia y el arte de la palabra, la música y la poesía; en las segundas, pintura, cerámica, escultura, arquitectura. A través de la atenta escucha nacen las artes dionisiacas. En la Fundación se trabaja la euritmia meditativamente haciendo mucho hincapié en el escuchar en relación con la formación del gesto; también trabajamos el Arte de la Palabra, y sobre todo, en la creación poética. Es normal que los procesos personales de meditación de plantas y piedras preciosas de Apocalipsis de San Juan desemboquen en poesías creadas por los participantes. Por otro lado, trabajamos el modelado en el estudio sobre los huesos haciendo especial hincapié en la atención a los sentidos inferiores, tenemos publicado un trabajo sobre la escápula y otro de próxima aparición sobre la cadera en los que describimos con completa atención la importancia del sentido del tacto en la formación de las representaciones y del alma en general. A través de la pintura se trabajan las cualidades morales del color mediante un trabajo artístico meditativo.

l) Al trabajar individualmente, confrontándose el estudiante con sus propios límites en el pensar, sentir y voluntad, utilizando la atención de los sentidos (sobre todo de los nueve sentidos relacionados con la formación de la materia: sentidos del tacto, de la vida, movimiento propio, equilibrio – estos cuatro desde el mundo subsensible-, y sonido, calor, color, sabor y olor -desde el mundo suprasensible) desarrolla un trabajo personal que suele acabar como expresión artística pictórica o poética o ambas a la vez. Naturalmente estos nueves sentidos entran sobre todo en la observación del mineral; en la planta, sin embargo, se utilizan más los cinco sentidos que vienen del mundo suprasensible (del sonido al olor). El proceso concluye con la exposición individual de los trabajos en la que la persona expresa mediante la palabra sus experiencias. Ahí se practica la Atenta Escucha para captar el tono ajeno, el pensamiento ajeno y el Yo ajeno.

En el “entre” siempre ocurre que lo que una persona consigue, en la otra se observa como límite y aparece un diálogo social fluctuante de intercambio consciente de experiencias, que culminan en la creación de Comunidad. Es lo que llamamos el Arte Social.

Resumiendo las actividades de formación podemos destacar los siguientes puntos:

  • Percepción del entorno cotidiano, ya sea personal, laboral o social, y por supuesto a la percepción del pensar, a través de la descripción. La descripción nos conecta con lo que nos rodea y activa el corazón y el sentimiento. De esta manera se inicia un camino de poner en movimiento las huellas, lo que nos conduce a los gestos, cualidades y a la esencia de nuestro entorno.
  • La atención sostenida a la percepción, con los doce sentidos.
  • Recreación interior de lo atentamente percibido.
  • Contemplación de lo interiormente percibido: aparece la creatividad, simultáneamente a la percepción de sí mismo.
  • Puesta en común del trabajo meditativo descrito en los puntos anteriores. Experiencia de la comunidad: Arte Social.

 

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